
Cómo lograr que las impresiones textiles permanezcan en su lugar
Nos dedicamos a fabricar lámparas UV. En concreto, aquellas que seculan la tinta y los recubrimientos en la tela, evitando así que se borren tan pronto como salen de la impresora.
Se trata de una reacción química rápida: la luz afecta a la tinta, esta se endurece al instante y el diseño se fija en las fibras de la tela. Así de simple.
El equilibrio entre potencia y calor
Así es como funciona: nuestras lámparas emiten longitudes de onda específicas de luz UV (principalmente UVC y UVB).
Si desea que su línea de producción funcione más rápido, necesita mayor intensidad lumínica. Las lámparas de alta potencia permiten completar el proceso rápidamente. Pero hay un problema: cuanto mayor sea la potencia, más calor se genera. Si se excede este límite, existe el riesgo de dañar la tela. Es necesario encontrar ese equilibrio perfecto para que la tinta se seque adecuadamente, pero sin que el material se caliente demasiado.
Los detalles técnicos relacionados con los componentes
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza para los cuerpos de las lámparas. ¿Por qué? Porque permite que pase toda la luz posible y no se agrieta cuando se encienden y apagan constantemente. También invertimos mucho tiempo en la ubicación de los electrodos para evitar ese molesto parpadeo.
No se preocupe por el ajuste: fabricamos estas lámparas en diferentes tamaños para que se adapten perfectamente a sus túneles de impresión. Además, están diseñadas para ser reemplazadas fácilmente. Hemos adaptado sus conexiones a los equipos estándar, por lo que puede conectarlas directamente y seguir trabajando sin complicaciones.
La realidad del desgaste
Seamos honestos: ninguna lámpara dura para siempre. Con el tiempo, los electrodos se desgastan y la luz disminuye. Por lo general, cuando la intensidad disminuye un 10-15%, es momento de reemplazarla.
Si piensa aumentar al máximo la intensidad para cumplir con plazos apremiantes, adelante… Pero tenga en cuenta que esto acelerará el desgaste de las lámparas.
Mi consejo: reemplace las lámparas de forma gradual. No cambie todas las lámparas de golpe. Hágalo por etapas para que el proceso de secado sea uniforme en toda la superficie de la tela.