
En el ámbito de la congelación de tejidos, la elección entre lámparas de vapor de mercurio de onda corta y LEDs UV no es algo académico. Esto se refleja en la velocidad con la que se produce la congelación, en la calidad con la que se adhiere la tinta y en cuánto tiempo se puede mantener la prensa en funcionamiento. Al final, todo se reduce al control espectral y a proporcionar suficiente densidad de energía justo donde la tinta entra en contacto con el sustrato.
Lo que realmente importa La cubierta de vidrio de cuarzo sirve como interfaz entre la fuente de UV y el material a imprimir. El cuarzo sintético de alta pureza permite una transmisión superior al 90% en todo el espectro de mercurio: 254 nm, 365 nm y 436 nm. Esta emisión de luz de banda ancha es lo que activa completamente los fotoiniciadores presentes en las tintas textiles pigmentadas, permitiendo así una unión completa de todas las capas del material. La cubierta también necesita tener estabilidad térmica para resistir temperaturas superiores a 800 °C sin perder sus propiedades, manteniendo así una emisión espectral constante durante más de 1,000 horas. En cuanto al reflector, su recubrimiento dicróico refleja la luz infrarroja hacia el arco eléctrico, mientras que transmite la luz UV. Esto ayuda a reducir el calor en el sustrato y a mantener estable el funcionamiento de la lámpara.
Por qué esto sigue siendo útil para la congelación de tejidos En la industria textil, se requiere una congelación profunda en algodón y materiales sintéticos, a velocidades de impresión superiores a 100 m/min. Las lámparas de UV de onda corta proporcionan la intensidad necesaria —con una irradiación máxima de más de 12 W/cm²— para lograr esa congelación profunda, algo con lo que las lámparas LED pueden tener dificultades debido a los efectos del sombreado y la absorción de pigmentos. La cubierta de cuarzo ayuda a mantener esa intensidad al evitar la solarización y al preservar la geometría del reflector. Como resultado, se obtienen ciclos de impresión más rápidos, menos productos defectuosos debido a una congelación insuficiente, y un consumo de energía menor por pieza.
Algunas consideraciones prácticas Las cubiertas de cuarzo son frágiles, por lo que su manejo es importante. Es necesario verificar las tolerancias de montaje y evitar tocar la zona caliente. Se puede trabajar sin ozono, siempre que haya un buen flujo de aire y filtros adecuados para eliminar el ozono. Pero sigue siendo necesario contar con un sistema de extracción eficaz. Antes de instalarla, asegúrese de que sea compatible con la carcasa de la lámpara, los terminales y la distancia focal del reflector. Además, realice mediciones periódicas de la emisión lumínica con un radiómetro espectral; la disminución de la emisión es predecible si la cubierta y el tubo del arco permanecen limpios y alineados.