
Deje de adivinar con los sistemas de curado UV-C
Seamos honestos: las tuberías UV tradicionales basadas en mercurio son la opción más confiable para el uso en talleres. Cumplen su función y lo hacen rápidamente. Pero, en realidad, son como “cajas negras”. No hay forma de saber si una tubería está perdiendo eficacia hasta que la línea de producción se detiene, o, peor aún, hasta que un lote de productos falla en las pruebas de calidad y uno se queda con un montón de desperdicios.
Pensamos que era una forma bastante frustrante de trabajar. Por eso, decidimos solucionarlo añadiendo un sistema de monitoreo remoto a nuestras nuevas lámparas de larga duración.
Lo que implica tener tuberías “de larga duración”
Así es como funciona esto: hemos modificado el cuarzo utilizado y ajustado la presión de vapor de mercurio para evitar que los electrodos se desgasten tan rápido. Esto mantiene el arco eléctrico estable, lo que significa que la luz seguirá siendo intensa durante mucho tiempo.
Pero la física es la física: estas lámparas eventualmente perderán su eficacia.
La clave está en saber cuándo eso ocurrirá. Al monitorear la corriente y el voltaje en el balasto, podemos saber exactamente qué está pasando dentro de la lámpara. Cuando el perfil de energía comienza a cambiar, es señal de que la presión interna ha cambiado o que los electrodos ya están agotados.
Sin más suposiciones basadas en el calendario
El monitoreo remoto elimina la necesidad de depender de suposiciones. Utilizamos sensores para medir la potencia real de la lámpara.
¿Alguna vez se ha dado cuenta de que una lámpara consume más energía, pero su rendimiento UV-C disminuye? Eso se denomina “deriva energética”. Es un desperdicio de energía y representa un riesgo para la calidad del producto.
Ahora, puede ingresar estos datos directamente en su PLC central. En lugar de reemplazar las tuberías solo porque hoy es martes, podrá hacerlo solo cuando realmente sean necesarias. Es más simple y reduce el desperdicio.
Algunas cosas a tener en cuenta
No es magia, y existen algunos compromisos.
En primer lugar, esos sensores inteligentes ocupan algo más de espacio en el suministro de energía. También necesitará una puerta de red para poder ver los datos en su pantalla.
Y aquí está el problema: los sensores son dispositivos electrónicos, y los dispositivos electrónicos odian el calor extremo. Si no ajusta adecuadamente los ventiladores de refrigeración, corre el riesgo de dañar los propios componentes que deberían ayudarle a evitar tiempos de inactividad. Asegúrese de que el flujo de aire sea adecuado, y todo estará bien.